OPINIÓN: No habrá recuperación; habrá innovación

Publicado el por N.B. / Fernando Ortega (autor)

Que desastre. Todo está por los suelos. La renta variable está cayendo. Lo que antes era un refugio, la renta fija, da miedo tenerla en cartera. Los inmuebles todavía no han tocado fondo.... y lo que les queda por bajar. ¿Hay algo que se salva? Y eso que no me meto a valorar como está mi empresa, ni como y de qué manera estoy llegando a final de mes. Si encima a esto le añado lo tarde que llego a casa por los problemas de impagados…. ¿Cuando nos recuperaremos? Podría seguir, entre chupitos de Prozac on the rock's, machacandome la cabeza con pensamientos de negros augurios, de depresivos razonamientos, de sentencias derrotistas. Fin del episodio de la capitulación de otro ciudadano.

¡ALTO!. ¡Echa el freno, Macareno! ¡Que así no vamos a ninguna parte! Pensamientos como estos no pueden tener cabida en un ciudadano de este siglo. Estamos en un momento impresionante para empezar de nuevo. Si, de nuevo. Y te voy a dar motivos para que veas todo con objetividad.

Este siglo es distinto. Casualmente es distinto. Digo casualmente porque, por casualidad, en el primer trimestre del primer año de este siglo, allá por el año 2000, reventó en mil pedazos la burbuja TECNOLOGICA llevándose por delante miles de millones de euros y dólares de muchos inversores. Los restos de esa tremenda explosión fueron desperdigados por el mercado y atraídos por el LADRILLO que crecía con solidez y seguridad granítica. “Construyamos sobre roca”…. Y ahí se quedo el dinero…. petrificado.

Petrificado al ver a su alrededor como se secaban las eternas fuentes de financiación de empresas y particulares infartando a los BANCOS, dejándoles sin el riego necesario para bombear liquidez a las estructuras productivas y de consumo. En plena pandemia de infartos bancarios cayó fulminado Lehman Brothers haciendo cundir el pánico. Los ESTADOS todopoderosos acudieron a reanimar los músculos financieros con descargas de millonadas de euros… y varios de ellos, (Irlanda, Islandia...), sucumbieron electrocutados.

Este siglo es distinto. En diez años hemos aprendido todos los habitantes de esta parte del mundo más economía que en todo el siglo anterior. Y es que cada vez vivimos más rápido. Todo está ocurriendo tan rápido, y con tanta intensidad, que somos incapaces de asimilar semejante avalancha de acontecimientos (y no hemos hablado de la matanza salvaje en distintos lugares de América aquel fatídico 11-S, ni la GUERRA de Afganistán, ni la de Irak, ni la de Libia, ni las continuas del África negra, ni los disturbios en Egipto, ni en Túnez, ni la situación en Siria…casi nada.)

Y es que este siglo nos ha salido distinto. Y cuando asimilemos que las cosas han cambiado, será cuando despeguemos de nuevo. Como pasó con el PETROLEO. En 1972 los países desarrollados entraron en crisis al dispararse el petróleo de una manera nunca vista… La percepción era de que todo se acababa y que todo el crecimiento mundial quedaría estancado. El petróleo, en cuestión de días, se disparo repentinamente. El precio del crudo en términos nominales era aproximadamente de 3 $ por barril y para finales de 1974 el precio del petróleo se había cuadruplicado a 12 $ por barril. ¡¡¡CUADRUPLICADO!!! Y.- esto métetelo en la cabeza- NO BAJO. NO VOLVIO A LOS 3 $ NUNCA. Es decir: No se solucionó volviendo hacia atrás, a los 3$. Es más, lo hemos visto a 140$ y lo más que hemos dicho es “¡Donde vamos a ir a parar! ¡A este paso nos va a costar una pasta ir de vacaciones!”.

La crisis del petróleo se supero en cuanto interiorizamos, asumimos o nos atrevimos a vivir con un petróleo caro. Y nos pusimos a trabajar haciendo crecer la economía mundial de una manera impresionante durante 25 años.

No hubo recuperación. Hubo innovación. Todo fue mejor que lo que imaginábamos.

Atrévete a trabajar hoy con el convencimiento de que, cuando interioricemos que todo lo que vivimos estos años será lo normal de este siglo, vendrán otros 25 AÑOS DE CRECIMIENTO. ¡Que no te cojan con el dinero metido en un calcetín y esperando a una “recuperación” que no vendrá! Ni queremos que venga.

No habrá recuperación. Habrá innovación… y todo será mejor que lo que imaginamos.

fortega@bancomediolanum.es