Coaching: el GPS para tu negocio… y para tu vida profesional

Publicado el por N.B. / Santiago Torre (autor)

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Muchos de nosotros utilizamos un dispositivo GPS cuando conducimos hacia un lugar al que no sabemos cómo llegar; incluso existe gente que lo lleva activo siempre para que le avise de los peligros: puntos negros, radares, exceso de velocidad, etc. Conozco personas poco amigas de la tecnología y que están “enamoradas” de su GPS por la gran utilidad que les supone.
 
En uno de los  grupos de Linkedin en los que participo, leía el otro día a una coach personal lo que le había dicho una persona a la que ayudaba: “eres el GPS de mi vida, menos mal que te tengo presente cuando necesito tomar una decisión”. Probablemente esta es la definición más adecuada para el coaching que he oído. 
 
Pensemos en cómo utilizamos un GPS
 
- Le decimos la dirección a la que queremos ir
 
- Le indicamos los parámetros básicos (o los tenemos predefinidos): ruta –más rápida, más corta, más segura, …-, preferencias –evitar peajes o no-, forma de desplazamiento –en coche, en bici, ruta peatonal, …- si necesitamos llegar a una hora determinada, si nos avisa de los puntos negros, radares, excesos de velocidad, …
 
- Él localiza el lugar donde estamos y calcula la ruta de acuerdo a nuestros gustos y nos va guiando
 
- Si por lo que fuera hay un cambio de condiciones o error, recalcula la ruta y sigue ayudándonos a llegar a nuestro destino.
 
Básicamente lo que realiza un coach es exactamente eso: te pregunta dónde quieres ir, analiza el lugar donde te encuentras, traza junto contigo la ruta a seguir –aquí se diferencia un poco del GPS que lo hace solo- y te acompaña en el camino.
Igual que con el “aparatito”, eres tú el que conduce, el que toma la última decisión: tú decides si vas más rápido o más lento, si quieres indicaciones de un tipo o de otro, si adelantas a ese coche o no, el régimen de revoluciones al que vas o si le haces caso o te fías de tu intuición si algo te dice que el GPS está equivocado.
Un coach empresarial es precisamente eso, un GPS para tu negocio: 
 
Te va a obligar a decidir un destino (que luego si quieres puedes cambiar, pero hacia algún punto hay que dirigirse, lo contrario es dejar que te lleve el viento … y eso es seguridad de acabar en los acantilados), va a estudiar en qué situación de partida te encuentras, va a trazar junto contigo un plan directriz que seguir para estar cada vez más cerca del destino, te va a acompañar en el viaje, te va a dar su apoyo, te va a proporcionar herramientas para realizar tareas que sabes que tienes que hacer y ahora no haces por falta de medios, te va a empujar a realizar esas otras tareas que sabes que tienes que hacer, pero que ahora no haces porque no tienen fecha o porque te dan pereza, te va a escuchar en todos esos temas que te gustaría comentar con alguien, pero que no tienes con quien hacerlo, te va a ayudar   en la gestión de tu tiempo y la de tu equipo para que realicéis las tareas que mayor valor aportan a tu empresa, te va a motivar cuando estés bajo, te va a “poner las pilas”…
 
 
Un coach va a ser ese miembro de tu equipo que siempre has querido tener, pero que no tienes, esa persona de confianza que hará que tu empresa y tú mismo os desarrolléis a un nivel superior.
 
Si tienes más de 40 años y alguna vez en tu vida te ha tocado visitar clientes en zonas que no conocías, seguro que te has preguntado “¿cómo lo hacía, como llegaba a los sitios sin GPS?”, algo así te preguntarás después de contratar un coach, será la mejor decisión que hayas tomado, seguro. 
 
Un último aspecto, así como no todos los músicos saben tocar todos los instrumentos, no todos los coaches valen para todos los procesos, contrata el especialista en lo que quieres que te ayude a desarrollar.
 
SANTIAGO TORRE es Coach de Negocios y Vicepresidente de AICEN (Asociación Internacional de Coaching Empresarial y de Negocios)