Despertador de Almas

Publicado el por N.B. / Marta Mtz. Arellano (autor)

 (photo: )

Adoro mi trabajo como despertador de almas. Es apasionante. Requiere no poco ingenio, tesón y la ágil determinación de no rendirse al desaliento. Requiere ser contestataria, inquieta, buscadora, profeta, pontífice, inasequible al desaliento… Y así me van conociendo.

Como despertador de almas es preciso ser rápido esquivando los dormidos manotones del durmiente remolón, que tantea la mesilla buscando apagar ese molesto zumbido que le susurra: “¡despierta, despierta!”

Los despertadores de almas actuamos como un insidioso moscón que plantea poderosas preguntas incómodas que obligan al gerente, al equipo y a la empresa, a plantearse nuevos retos, nuevas formas de hacer las cosas.

Es en realidad el gerente y su equipo quienes despiertan el Alma de la empresa, la incorporan a su quehacer cotidiano y comprometen a todo el equipo en ese cortejo consciente con su mercado. Es un proceso bellísimo que comienza con un paso decidido de gerencia para hacer las cosas movidos por una única palanca de cambio: su propia Propuesta de Valor, su propósito y razón de ser en el mercado. A partir de ese punto, el gerente y su equipo orquestan las capacidades de las personas, la tecnología y los recursos encaminándolos con paso seguro a los mercados.

Es la convicción, la ilusión y el entusiasmo quienes hacen saltar de la cama a las almas remolonas, que pronto dejan de necesitar despertador.

Hoy en día no hay nada que se valore más en los mercados que la autenticidad, el propósito y la coherencia, pero hay que ser muy osado para arriesgarse a ser uno mismo, despertar ese propósito y fin último que nos anima, arrostrando las molestas consecuencias de hacer las cosas de otro modo. A lo largo de estos años, yo he comprobado que Asusta.

Asusta la posibilidad de fracaso. Asusta que nos señalen en los mercados. Asusta que nos ignoren y nos manden a paseo. Asusta el compromiso con una forma diferente de hacer las cosas que rompe moldes y al principio genera chirridos en el sector. Asusta sentirse pequeño ante un sector consolidado y maduro en el que las normas y tendencias parecen recomendar lo contrario…

Asusta sobre todo dejar de mirar el balance y centrarse en lo que realmente nos anima. Dejar en pausa la tensión por reducir costes y optimizar recursos para centrarse en idear nuevas combinaciones que reflejen con mayor fidelidad el alma de nuestro proyecto. Coger el portante y recorrer mundo en busca de necesidades que puedan ser satisfechas con nuestra única e irrepetible pasión al combinar nuestros recursos…

Y sin embargo no queda más remedio. Y por eso los despertadores como yo buscamos crear un entorno de seguridad y reto para que el gerente y su equipo puedan probar sus fuerzas mientras abordan nuevas aventuras.

Ya lo decía Manrique en sus Coplas a la Muerte de su Padre: “Recuerde el alma dormida, /avive el seso y despierte /contemplando cómo se pasa la vida, /cómo se viene la muerte tan callando…”

Recuerde el propósito único y último de su quehacer, recupere el entusiasmo de su empresa y de su equipo, avive los rescoldos de su llama y láncese a salvar su empresa conquistando sus mercados, porque solo la pasión sobrevive a una muerte que siempre se viene… tan callando.

Marta Martínez Arellano
Homologada como Consultora y Mentora de Innovación y Desarrollo personal y empresarial, por diversas instituciones, ha colaborado y colabora con más de 400 PYMEs y profesionales de distintos países. 
Docente y conferenciante, imparte cursos y conferencias sobre innovación, internacionalización y desarrollo de negocio, así como sobre desarrollo personal y profesional. 
Es consultora certificada en CTT de Barrett Values Centre.